miércoles, 6 de diciembre de 2017

Hijo del caos (preludio)

 Parte 11

 Pienso en tu carne roja. ¿Arruinaste mi vida o la arruine yo solo?
 Por supuesto que fui yo solo, pero no está arruinada todavia. Voy a romper el techo. Voy a salir volando y voy a romper el cielo en pedazos, violar a Dios y matar a todos sus hijos. Beso tu frente, es que ahora yo mando.

Parte 12

Me siento una super estrella. Hago todo por inercia y estoy camuflado en este sistema. Voy a consumir un trueno por mis putas venas. Las voy a hacer sufrir como ellas me hacen sufrir a mi. Voy a incendiar mi mente y mi cuerpo es hora
De
Acelerar

Parte 13

No tengo pensado morirme. Pero si lo hago va a ser explotando y salpicando a todos  con el magma ardiento que tengo adentro
Esperando

Parte 14

La persona equivocada en el momento equivocado.
No quiero que te cojas a mis amigos.
No tengo derecho pero intento algo
Me lanzo
Me gustas
Te quiero
No entiendo nada

Parte 15

No entiendo nada

No entiendo nada

No entiendo nada

No entiendo nada

No entiendo nada

domingo, 19 de noviembre de 2017

en un rincon perdido de oxido vi tus piernas acalambradas y llenas de machucones y quise cuidarte. Que risa como cae la lluvia en mis ojeras que risa sentirse desmayado y sentir todo igual.
Antes, muchas veces pense en quitarme la vida como los cobardes. Ahora pienso que va todo hacia arriba y hacia abajo, algo así como la fuerza que hacen los imanes.
Unas cuantas pisadas en el pasto y otras en el asfalto y me alejo, me prendo fuego en otro lugar porque ya no quiero molestar a los demás.
 Voy mirar la lucesita que entra por la ventana, toda azul, toda roja...y a pensar en nadar en el mar y en que no la estoy pasando tan mal.

Unas cositas brillantes que se me ocurrieron hace poco
Unos cuantos regalos
Una zurdita a la que le gustaron mis ojos
Caramelos y café
Amigos nuevos y viejos
Y dormir un rato mas

lunes, 13 de noviembre de 2017

furia

El pelo transpirado en mi frente
agitado, respiro con mucho dolor
no puedo centrar la mirada
no escucho nada (nadie me dice nada)
la solución esta cerca y puedo olerla (todos los que conozco han muerto)
estoy solo
nunca nadie dice la verdad
ojos rojos eternos, corro en el barro podrido.

 En mis tripas se digieren los restos, las palabras con las que te defendiste.
Mi mandíbula arde, pero tengo que terminar hoy.
 Puta vida de mierda, voy a arrancarte los dientes, voy a meterlos en tu cabeza abierta. Voy a sudar tu sangre pura.
 Mis pulmones son radioactivos, ya no me conozco. Voy a correr hacia adelante, cuando llegue al fin voy a volver, y todo va a estar bien.
 Ya no se quien soy, se desdibuja el camino, todos lo que conozco han muerto.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Hijo del caos (5 partes mas)




Parte 6

Ya no sueño con vos, le prendi fuego a mi cerebro. Tengo las venas apretadas y los ojos cansados. No te extraño.




Parte 7

Recuerdo cuando con semblante de asesino y sin pensar en nada me cortaste con una navaja. ¿Pensarás en eso tanto como yo? espero que puedas dormir bien, y espero que no hallas perdido tu ojo izquierdo, yo estoy bien. Perdón, mi eterno enemigo.




Parte 8

Dejo que las olas choquen contra mi pecho, he estado nadando contra la corriente mucho tiempo; me di cuenta y ahora me dejo llevar, pienso que me voy a morir de esto. Pero no ahora, falta mucho.




Parte 9

 No necesito soñar para ver su piel, su sexo y sus dientes grandes. como una geisha me espera recostada, huele a vainilla y cigarrillos mentolados.
 Me gusta estar cerca de su boca.
 La veo desnuda aunque tenga ropa.
 Todo su poder aplastante reside en sus ojos (combinan con su pelo).  Y me aplasta.

Te quiero a mirar por 700 horas, me haces doler la cabeza y sonreir; me siento enfermo; me siento un niño.
 Pinto imaginariamente en tu cintura, en tus tetas, en tus dientes. 
Me voy a poner a pensar, cuando pise los pétalos que cayeron del jacarandá, por si acaso salgo a fumar, en que si te encuentro por ahí (y ojala te encuentre por ahi) vamos a compartir otra vez, el amanecer y un vino. Nos seguimos el juego un rato, pero hay que despertar.

 Tengo un regalo para vos, es mi soledad. Ahorcala.




Parte 10

Perseguí a mi amigo por un bosque oscuro, el piso es todo de escaleras, lo llamé pero no contestó. Me hizo internarme mas y mas entre ramas negras y escalones sorpresivos. Lo perdí de vista al final y me senté a descansar las piernas en un tronco caído.
 Estaba cansado, me recosté boca arriba. Las estrellas son hermosas y son gratis, pensé, ya no recuerdo bien que estaba haciendo, tampoco me importa. Mehh al final nada me importa demasiado.






martes, 25 de julio de 2017


sopa de ranas vivas
escaleras rojas de infierno
te vi sola subiendo
(te vi acompañada subiendo)
mataste mi sueño
y mate tu sonrisa
un cascabel atado en tu cuello
no te deja dormir
(nunca mas pude dormir)
petalos rosados caen en tu pelo
nos amamos como niños
en un jardin
desapareces
una serpiente muerde mi ojo
te regalo mis manos
caigo de muy alto
todos estan enojados conmigo
nunca bajaste
te estuve esperando

te perdono

sábado, 8 de julio de 2017

Hijo del caos (5 partes)


Parte 1

Sueño con vos a veces. Llevo tatuado el tiempo que no pasa. Venas de fuego y ojos de cristal, te presentas y me besas la frente. Y beso tu frente. Te extraño.



Parte 2

 Pise el suelo descalzo, 10 años después todavía me duele.



Parte 3

De rodillas miro el cielo, estoy listo para el próximo trueno. Un cable eléctrico que pasa por mis huesos.



Parte 4

 Mis sueños todavía tienen tatuajes, sexo y dientes grandes. Como una geisha, me espera recostada, toda la habitación huele a incienso y marihuana. En su silueta me espera un gato, ese gato es mi propia muerte. Es imposible imaginarla desnuda. Es morena y delgada y sus dientes… imposibles. Ella es imposible. Voy morir en su barriga.



Parte 5


Una vez que caminé mucho, muchísimo… vi un ciervo. Un ciervo bebé, era la primera vez que veía uno. Me acerque porque creí que necesitaba un amigo. Asustado y confundido huyó de mí. Quizás quien necesitaba un amigo era yo ¿no? Así que asustado y confundido huí de mí.




miércoles, 21 de junio de 2017

desapego

 ya está dicho que yo no quiero pelearme con nadie ni tampoco voy a coger con nadie
yo ya vi lo que tenia que ver
y no estoy interesado en nada mas
la injusticia de verdad...
   la sangre en el piso


Estoy seco, estoy tranquilo y
estoy contento

fin



martes, 25 de abril de 2017

El dolor del khajiita (para mi hermano)

 "Estamos muy lejos de casa, en tierras frias y agrestes", son las palabras que caen casi por accidente de la boca del hombre lince de Elsweyr, (el hombre gato, le dicen los humanos apestosos que tan poco lo comprenden) mientras recorre a pie el sendero que lleva desde la comarca de Falkreath hasta las puertas de Carrera Blanca -donde por supuesto no lo dejarán entrar- por mas que hallan revisado cientos de veces su bolsa en búsqueda de un mínimo vestigio de contrabando.
 M'arij, es un Khajiita, o Khajiit. El sabe bien que no pertenece a las tierras en las que camina. Su pelo se humedece con el rocío y la escarcha de la primera mañana, y no se seca hasta que cae el sol, le duelen los bigotes, y envuelve su cola en la cintura para darle calor a su barriga vacía de varios dias.
 "Nunca antes había pisado la... nieve, hasta este año ni siquiera sabia el nombre de esta arena congelada", el duro y frio suelo de la provincia de Skyrim lastima las almohadillas de sus patas, hasta dejarlas en carne viva, M'arij sabe que tendrá que lamerlas y curarlas esa noche antes de continuar su caminata.
 ¡Ah, pero como conoce de la arena verdadera! la arena calida, la playa de Elsweyr. El hombre gato suspira el nombre de su hogar, su hogar de miel y sol, su patria y su amor.
 Con un puño cerrado aprieta el amuleto de luna, ese simple dije redondeado, "todo lo mortal se desvanece, mientras el espíritu es eterno, solo los de buen corazon encuentran el camino bajo sus pies", le dijo su madre al darle ese regalo, cuando M'arij era solo un cachorro, no podría vivir si lo deja caer en el tumulto de la puerta de la ciudad mas grande de la provincia.
 Sin embargo, su mente divaga en el medio del alboroto, su mente se va a casa, y respira el aire cálido que baja por la sierra de la provincia imperial y acaricia sus orejas... camina por la playa bañando su pelo y su alma de gracia y calor... ah, el calor, el unico dios verdadero de un Khajiita.
 Un guardia nórdico empuja a M'arij al suelo, el amuleto de luna rueda hasta mezclarse con la mugre y el olvido.
 A M'arij le duele el cuerpo, pero también le duele algo mas profundo.
 A M'arij le duele la nieve, y mas la nieve de los ojos de los humanos.
 No le duele su hogar, si no cada kilometro, cada metro, y cada centímetro de tierra gris que lo separa de él.

 Pasan meses y hasta pasa otro año, M'arij no pudo entrar a ninguna comarca aun, rechazado, y tratado como ladrón por el pueblo de los nórdicos, encontró precisamente en el hurto su nueva profesión. A pesar de que el solía un reconocido labrador de cueros en su tierra natal, arrancada de sus patas a la fuerza.
 Sale del tasador de objetos robados y camina sin rumbo con sesenta monedas que piensa gastar rápidamente en cerveza o aguamiel, cualquiera se aparezca primero en una taberna de las afueras.
 ¿Le gustaría algo de leche o azúcar lunar en vez de las toscas bebidas de Skyrim?, el caminante Khajiita ya no se hace tales preguntas, porque lo hacen llorar. Tampoco mira a la luna al caminar de noche, porque lo hace llorar. Y menos puede permitirse el lujo de disfrutar el olor de los enebros y los frutos de verano, porque lo hacen recordar... porque lo hacen llorar.
 Y asi en algun lugar de la triste taberna, sentado en un quebradizo banco de madera en una mesa esquinera el Khajiita llora en silencio, llora la nieve la escarcha y el metal de la vida y la muerta de su alma eterna, y su cuerpo débil y mortal. Pero nadie lo nota, (o nadie quiere notarlo).
 M'arij alza su mirada por un momento solo para ver la enorme figura que se acerco a él.
 El fuego de la chimenea dibuja una silueta brillante de chispas alrededor del hombre que tiene en frente. "¿Te molesta si me siento a tu lado?" pregunta ese misterioso sujeto, tiene una pesada armadura de hierro gastada y ensangrentada, una brillante espada se asomaba entre los cueros del cinturón, y usaba un poderoso yelmo con dos cuernos de dragón que se ciernen sobre su cara atestada de barba y cicatrices  ¡Es un guerrero nórdico! Ningún humano le había hablado desde que llego a esa enorme tierra hacia casi dos años.
 "Por supuesto compañero caminante, compartamos el pan,el aguamiel, y el calor del fuego"
 El soldado bruscamente se sentó en el banco de al lado y se sirvió una copa de aguamiel. Acto seguido y sin despegar la mirada de la mesa, saco de su bolsillo un amuleto de Luna y lo dejó en la mesa, al alcance de las manos de M'arij.
 "Ah!, mi hogar!" Exclamó de alegría y júbilo el hombre gato.
 "¿Pero por qué tal molestia?¿Quien es usted?"
 "Soy el que puede gritar la lengua de los dragones, quien controla el tu'hum de fuego y hielo, soy el amo de la muerte, el brillo de Meridia y el terror de los daedras, mía es la fuerza y la voz" Dijo el hombre con una voz que hizo temblar hasta los cimientos del lugar, he hizo el fuego crepitar con una fuerza excepcional.
 Pero para el Khajiita, toparse con el legendario sangre de dragón no significaba absolutamente nada, para él, solo era un hombre de buen corazón, y con un camino bajo sus pies. M'arij nunca podría pagar tal deuda, solo tomaría fuertemente su amuleto, y seguiría a este hombre hasta el frío helado del fin del mundo.