domingo, 17 de mayo de 2015
El caballero de las ojeras, soldado de alas rotas... que va a la guerra montado en su cabra de satan. Tiene una gran espada para dañar y destripar. Mata todo a su paso, muchos inocentes caen ante su indeterminada maldad.
Escupe y baila sobre las blancas tumbas de los niños. Juega a cambiar las piezas del destino en un casino de la oscuridad. Sacude y truena sus dedos sonríe, fuma, y brilla. Orina en la cabeza de mil reyes antes de que su viaje llegue a su fin.
Aterrados en los matorrales los plebeyos ven cruzar al caballero oscuro el ultimo sendero antes de la batalla final.
Su enemigo es un caballero con grandes ojeras, con una gran espada y montado en una cabra de satan.
Pelean y sangran, la lucha es épica, las armas vuelan y el sudor tiñe la tierra de morado... parece que ninguno puede ganar!
Debilitados ambos, sucumben al cansancio de tal carnicería. Están en el suelo alineados a la par, se esfuerzan por respirar. Matan algunas hormigas que pasan cerca de ellos, no pueden dejar de matar o mas bien no saben como hacerlo.
Ya no hay nada que dañar a su alrededor, ambos están agonizando en sus últimos momentos. Se miran, y muy lejos de hacer las pases escupen en la cara del otro.
Los plebeyos empiezan a salir de sus escondites con cautela.
Se acercan risueños frotando sus manos ante tal exquisita oportunidad.
No son ratas, si no moscas.
Sin mediar palabras se disponen a despedazar a los caballeros rendidos. Algunos se quedan con sus armaduras y tesoros, ninguno se atreve a tocar las espadas, estas arden cuando alguien extraño intenta tomarlas.
Los devoran a ambos sin piedad. Se alimentan de su carne podrida durante horas. Ahora los plebeyos están saciados. Pero solo por ahora.
El domingo la sangre del caballero de las ojeras tiñe los senderos de morado. El lunes resurgirá de su castillo a dañar y reír. El caballero de las ojeras no puede morir.
Su vida es lucha y muerte constante, su alma solo es tortura, pero el caballero de las ojeras no puede morir.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)